martes 3 de noviembre de 2009

Diario de agresion canina 2-11-2009 Bis

Hoy no habido problemas. Ciertamente no he dejado que se vean. Endor va mejor con su herida e Iquimeh hoy estuvo todo el día chipil, será por eso que dejó ue Endor se metiera en su Kennel.

Estoy preocupada por que Aacini cada día está más aislada. No me da confianza dejarla con ninguno de los demás.

Hoy me comuniqué con las oficinas de Bravo Perro, ellos importan bozales de canasta. En 15 días me tendrán un par para usarlos con Aacini e Iquimeh. Nuestra idea es sacarlos a todos a un día largo de caminar, ahí ponerles los bozales (y que de esa manera lo relacionen con algo positivo) y tratar de que se reencuentren, que vuelvan a jugar.

Muchas gracias a Astrid por la recomendación. Ya intentamos Flores de Bach y nada... Vamos a ver cómo nos va con los bozales.

Si alguien necesita bozales o Gentle Leaders en la página de Bravo Perro están los datos de contacto.

lunes 2 de noviembre de 2009

Diario de agresion canina 2-11-2009

Las últimas... 12 semanas, tal vez 15, me la he pasado curando heridas. Un par en mis manos, otras en mis piernas y pies. Pero a mí me ha ido bien. A Endor (mi cruza de Cocker con..¿Salchicha y algo?, macho de 2 años) hoy le curé tres colmillazos en el cuello. A Iquimeh, (criolla, 17 kilos, 8 a 10 meses de edad) la doc Pilar le reconstruyó el ojo derecho, le curó la masticada que le pusieron a la mano derecha y varias heridas en el pecho. Dagobah (la cocker que llegó primero a esta casa, 5 años), no tiene un sólo rasguño. Marido un par, pero no se deja curar.

Aacini, la super Ninja-can de la que tanto se ha hablado en este blog, no tiene un rasguño. UNO. Así es, ella está repartiendo los trancazos por acá.

He estado pensando en esto tanto tiempo que no he podido hacer mi vida. No he podido escribir aquí, no he atendido mis tareas en PataPirata, en mis blogs personales, en mi trabajo. La semana pasada me di cuenta que tenía 5 días en pijama. Me la paso hablando de cómo resolver esto, de los errores que he cometido, de si es o no mi culpa, y termino soñando, como creo que hacemos todos en una situación difícil, que alguien más (idealmente Cesar Millan) viene y me resuelve este lío.

Hoy he estado leyendo. Intentando encontrar respuestas. Y en la lectura pensé: no soy la única con estos problemas, tal vez vale la pena compartir con ustedes cómo es con un problema canino, cómo lo he enfrentado y tal vez eso nos ayude a generar soluciones entre todos.

Así que aquí el primer reporte del "DIARIO DE AGRESION CANINA"

Desde que Aacini prácticamente le reventó el ojo a Iquimeh, duerme en su Kennel en mi cuarto. El departamento en el que vivimos tiene tres recámaras, en una dormimos, en otra marido tiene sus cosas y en la otra tengo mis cosas y las Kennels de los hijos. Aacini, Endor e Iquimeh tienen Kennels, Dagobah no.

Se compraron porque cuando eran chiquitos y les daba la ansiedad por separación, les enseñamos que sus Kennels eran sus casas, sus guaridas. Ahí se pueden refugiar cuando no quieren tener nada que ver con los demás. No es un castigo, es su espacio. Así que por ejemplo, Endor guarda ahí los cachitos de polillas que deja tras cazarlas. Aacini guarda metales, le gustan las tuercas y los hilos. Iquimeh no guarda todavía nada, pero no le gusta que nadie se meta en su guarida.

La mayor parte del tiempo la pasamos en mi cuarto. No es un espacio grande, pero entre las Kennels, la ventana que da a la calle y la colchoneta para jugar nos las arreglamos.

Aacini e Iquimeh no se ven las caras desde entonces... Bueno, lo hemos intentado ya 3 veces con muy malos resultados. A Endor le ha tocado que lo agreda Aacini dos veces, siempre porque yo me los quito de encima a los dos y entonces Aacini lo ataca. Al principio, hace años, Endor se dejaba, ofrecía el pecho y se orinaba sometiéndose. Ahora regresa el ataque.

Cuando Aacini atacaba a Iquimeh, Endor entraba al pleito también y mordía lo que se podía, entre eso, mi mano. Entre Iquimeh, Endor y Dagobah no hay pleito alguno. Se llevan muy bien. Ellos pasan ahora la mayor parte del tiempo en la sala, y yo me reparto entre mi cuarto y la sala para estar con todos.

Aacini tiene enternamiento de obediencia básico, ha usado collar de castigo, de picos, ahora usa un Gentle Leader, estamos pensando en bozal... Toma una medicina que se llama Anxitane que sirve para tratar la ansiedad, pero la verdad no le ha hecho nada. Sale a caminar y llora de ansiedad si ve pasar a un perro, si el perro se acerca mucho quiere salir a morderlo y brinca como cabra sólo detenida por la correa.

So.. ese es el panorama general.

He pedido ayuda a profesionales, a amateurs y cada quien tiene su opinión. Me han recomendado collares eléctricos, que la ignore, que la traiga con correa todo el tiempo, que la encierre, que la de en adopción (antes muerta que sencilla), que "hay perros que no tienen remedio", que hay que reprogramarla (¿?), que hay que someterla... Cada quien tiene una teoría que parece oponerse a la anterior.

De lo poco que he aprendido:

1.- La agresión de Aacini no es dominante. No tiene ganas de decirle a todos que ella manda. De ser así, ya hubiera acabado con Dagobah...
2.- La agresión de Aacini es territorial. Eso se parece a dominante, pero no es así. No quiere dominar al mundo, simplemente no quiere que se metan con el suyo.
3.- Entre más calmada estoy, incluso cuando se pelean, más fácilmente resuelvo el pleito. Desafortunadamente he conseguido estar más calmada ... practicando.
4.- Contrario a todo lo que pensé, ya no puedo consentir a mis perros como antes. Sí les puedo permitir que se sienten conmigo, que duerman conmigo incluso, pero no que se suban en mí o que se suban al sillón porque se les da la gana. Tengo que dejar de tratarlos como niños. Cuando sólo era un perro, no había problema con ese trato, porque no peleaban por la atención. Pero ahora son cuatro, tengo una jauría y debo aprender a comportarme como lider.

Encontré estos links en la red con información sobre agresividad en perros.

http://www.conciencia-animal.cl/paginas/temas/temas.php?d=206
Este me gustó porque discute los diferentes tipos de agresión y por qué son motivados.

http://www.comportamientoanimal.com/perros-gatos/Agresi%C3%B3n+por+sobreprotecci%C3%B3n.html
Y en este se discute cómo malcriamos a los perros y eso los vuelve agresivos.

Como dato adicional: Aacini hoy agredió a Endor. Llevábamos tres días sin un pleito. Escribiré aquí a cada paso de este aprendizaje.

martes 22 de septiembre de 2009

Vuelven los entrenamientos

He tenido ganas de escribir desde hace mucho, pero... fui mamá por cuarta vez. Sí, cuarta vez. Lo que uno menos quiere, en su casa lo tiene.

Hace unos 5 meses una vecina encontró una cachorra en un bote de basura, y aunque ofrecí subirla a la página y aunque ofrecí cuidado médico gratuito y demás.... a los 15 días me amenazó con matarla. Corazón de flan como somos en esta casa, la acogimos y no pudimos separarnos de ella.

La llamamos Iquimeh, en Nahuatl significa "bastantes". Y vaya que ha sido bastante...

En el pasado ya les he platicado cómo Aacini, la original Trashcan, es muy agresiva y nos ha metido en problemas con otros perros. En gran parte por tratar de entenderla es que PataPirata nació.

Iquimeh es igualita, así que hace dos días tratando de romper un pleito entre mis dos Trashcans recibí mi primer herida de guerra. Mi mano izquierda tiene la herida del distinguible colmillo de mi hija cachorra.

En casa del herrero... siempre se pelean los perros.

La gran Judith Pirata está reactivando los entrenamientos. Todos los domingos, a las 9 de la mañana en el parque de la calle Lira y Miramontes en Coapa. Ahí fue donde Aacini aprendió todo lo que sabe... y lo que por desgracia y mi mal cuidado, ha olvidado.

Espero verlos pronto por allá.

Muchas gracias a Ju.

domingo 26 de julio de 2009

Los perros son perros, los gatos, gatos y los humanos...

Ay Dios... los humanos.

Sé que han visto esas escenas donde un humano se agarra a besos de lenguita con su perro. Sé que han visto a un humano sobarle la panza a un perro, acariciar a un gato y poner cara de enamorado. Sé que han visto a un perro rogarle a su humano por una galleta o a un gato sonar un plato o cazar a un mosco.

Si las imagenes están tan a la vista, ¿por qué los humanos nos empeñamos en no verlas?

Los perros son perros. ¿Eso qué significa?

Que ven a un cachorrito y no sienten que la panza se les hace mariposas, que su garganta no prepara las cuerdas vocales para hacer "aaaaay qué bonito", que no extienden los brazos para cargarlos. Un perro, una perra en específico, ve un cachorro, lo huele, comprueba que sea suyo, le lame el ano para que pueda hacer caca, le limpia las porquerías que ya hizo y se echa. Para esa perra, un cachorrito es un futuro perro gigante, del que depende que su jauría sea más grande que la del de enfrente, y que eventualmente será tan fuerte que le quitará su lugar como líder. Por ahora, ese cachorrito es una tarea más, como lo es ladrarle al coche que amenaza su territorio al pasar, orinarse donde no huele a ella y cuidar al lider de su manada, osea el humano que insiste en verla como un humano.

Un perro ve un plato de croquetas y se lo come. Hay comida, me la como. No se lo zampa como si fuera su ultima cena porque "se quedó con hambre", simplemente tiene comida enfrente y se la come. Igual que hace un humano cuando tiene la tele prendida, un plato de cacahuates y nada qué hacer. Ocio, inercia. En el caso del humano, gula. En el caso del perro, oportunidad.

Un perro ve su correa y sale volado, se emociona, brinca, y medio se pone histérico. Cuando abres la puerta sale primero que tú y parece que se quiere comer la calle. No sólo quiere comérsela y recorrerla hasta que tus piernas no pueden, quiere recordarte que si se le da la gana, él puede ser el lider de la manada. No, no es humano, no te está diciendo que está muy contento por salir. Está midiéndote.

Los humanos nos empeñamos en humanizar a los perros de la misma manera en que queremos que otros humanos sean copia fiel de nuestras ideas y nuestros pensamientos.

Los perros son perros, y cada uno tiene sus modos. Los humanos decimos siempre que "cada cabeza es un mundo", pues cada perro también; pero ni siquiera es un mundo parecido al nuestro. Es completamente de ooootra galaxia.

El mejor ejemplo de esto lo encuentro siempre en esta constante obsesión de vestir a los perros. Chris Leavins, comediante animalista canadiense, tiene una manera de llamarlo: Forced against our will. Que traducido sería: Forzados contra nuestra voluntad. Y bajo este título colecciona las imágenes de todos esos animales cuadrúpedos que fueron obligados a vestirse porque su humano quiere, se siente necesitado de decir aaaaaaaaaayquéboniiiiiito.

¿Dónde queda la individualidad de un animal, el cuadrúpedo y el bípedo, cuando uno de los dos sólo sirve para complacer al otro?

miércoles 4 de marzo de 2009

"¿Qué requisitos piden para adoptar un perro?"

Todos los días llegan correos al buzón de PataPirata y todos los días alguien habla preguntando por algún animal e invariablemente hacen esta pregunta. Y entre los animaleros, la gente que dedicamos parte de nuestro día o todo a esta tarea, siempre caen correos y cadenas de por qué, cómo y cuándo hay que adoptar. Yo siempre me quedo con ganas de que gente que no trabajamos en esto lo sepa... Tal vez publicándolo aquí, aprovechando que son retegenerosos y entran muy seguido al sitio...

Mucha gente cree que es un requisito pagar, otra que es necesario estar todo el día en casa, que es importante la posición social. La gente que trabajamos en PataPirata creemos que nuestra misión no es sólo ayudar a colocar animales, sino proporcionar herramientas que sirvan para la mejor convivencia y cuidado de los animales domésticos. No sé si mi corta experiencia como altruista animalera cuente, pero ser "mamá" de canes por más de 16 años sí.

Antes de adoptar considera los siguientes puntos:

1.-¿Cuánto tiempo libre tienes y qué haces con él?

Muchos de nosotros trabajamos algo así como 10 horas al día y nos transportarmos por la ciudad otras 3. Llegamos a casa cansados a lavar platos, preparar la comida y ropa del otro día y tal vez ver algo de televisión. Entonces, si vives solo la idea de convivir con un perro o un gato tal vez no sea la mejor.

Como cualquier ser vivo, los animales necesitan compañía, especialmente aquellos que nacieron y han sido por siglos, seres de grupo. Piensen en los canes y felinos como alguno de los exTimbiriches: nomás no se entienden sino están juntos en un escenario.

Cuando los animales son chiquitos, jóvenes pues, tienen las mismas ganas e ímpetus que un humano cachorro: juegan todo el tiempo. Cuando se quedan solos se sienten aburridos, así que como cualquiera de nosotros, esperando en una fila interminable en el mercado, desarrollan hábitos indeseables. Nosotros nos mordemos las uñas, fumamos, rayamos nuestros nombres en las paredes, destruimos a mordidas un lápiz... Los perros y gatos tienden a destruir un mueble, a voltear las macetas, a escarbar en la basura, a comerse un cojín. Al final, están (humanos y animales) aburridos.

Si tienes poco tiempo para convivir con un animal, si el animal pasará mucho tiempo solo (más de 4 horas), si no tienes nadie más que te ayude con esta responsabilidad, piensa en ocupar tu tiempo libre en visitar un refugio y ayudar conviviendo con los que todavía no consiguen casa. O ve al cine...

2.- ¿Qué tan delicadito eres para los olores, los desastres domésticos y la rebeldía adolescente?

Vamos, ¿qué tan seguido lavas tú solito tu WC?, o ¿qué tal te va limpiando manchas inesperadas en la alfombra o en tu camisa favorita? ¿y en cuánto tiempo pides una escopeta (para ti o para el agresor) cuando un niño está llorando sin parar y no hay absolutamente nada que lo calme?

Los animales domésticos tienen un montón de semejanzas con los niños. Son ruidosos, latosos, ensucian todo, lloran por razones que no terminamos por comprender y luego hacen que todo se nos olviden cuando sonríen, cuando su manita chiquita abraza la nuestra. Los niños dejarán de ser taaaan incontrolables digamos... ¿a los 13? Y entonces se vuelven en una verdadera revolución... Los perros viven más o menos entre 10 y 15 años, pero pasaditos de los 4 se tranquilizan, dejan de ser taaan hiperactivos y llegados a los 10 son unos panes: calmados, tranquilos, acompañadores.

Durante esos primeros 4 años, todos los animales se hacen pipí al menos una vez en tu cama, o en tu zapato favorito o en el de tu suegro, babean los sillones, ladran cuando pasa otro perro por la ventana, rasguñan asbolutamente todos los muebles y dejan pelo en tu traje, en tu piso recién barrido y trapeado. Más de una vez te levantará el holor penetrante e inconfundible de caca recién hechechita, o una gran pata en tu cara, o una lengua fresca y apestosa a croquetas se meterá por tu oreja.

Si no tienes estómago para situaciones poco limpias, si no tienes paciencia para ver más allá de las travesuras y sus efectos, no adoptes (por su puesto, no compres animales), pero tampoco te reproduzcas.

3.- Déjanos ver que estás preparado.

La gente que rescatamos animales, los preparamos para una vida mejor y buscamos adoptantes, somos un poquito aprehensivas. Verán, nosotros, como ustedes, tenemos chambas, pagamos la luz y el teléfono. Muchos tienen hijos y pagan colegiaturas. Esto es, vivimos tan estresados como ustedes. El dinero que nos queda, el tiempo que nos sobra (o a veces todo el dinero y tiempo), lo ocupamos en solucionar este dolor que traemos metido en el pecho cada vez que nos metemos a la cama y pensamos en los animales que duermen en la calle, sin haber comido, sin haber tomado agua fresca. En los millones de animales que fueron vendidos ese día y serán abandonados en la calle o en una azotea o patio. Así que cuando damos un chaparro en adopción queremos descansar de ese "pendiente", queremos quedarnos tranquilos de que Jack, Lula, Patas, Vocho, todos los que pasan por nuestras manos vivan en hogares donde no sean considerados mascotas, sino parte de la familia.

Sé honesto cuando contestas tu solicitud. Infórmate sobre cómo es vivir con un animal doméstico, lánzate a un entrenamiento y acompaña a uno de nuestros adoptables. Investiga cuánto vas a gastar en croquetas, vacunas, estéticas, paseos, collares, placas, juguetes, correas, chip, entrenamiento.

Préparate. Nos gusta saber que estás consciente de la tarea que tendrás por los siguientes 10 a 13 años. Y a ti también te gustará saberlo antes de meterte en esto.

Adoptar es un acto de generosidad y de amor. Pero no sólo de tu parte, también del adoptado. tú estás dispuesto a compartir tu casa, y el adoptado te regalará su vida. ¿Qué preparativos llevarías a cabo para recibir un regalo como ese?

martes 6 de enero de 2009

Dónde empieza y dónde acaba

Recientemente Falcor se nos fue a vivir con los Palafox. Su rescatadora (Natalia, adoptante de Padme), quedó muy contenta con la solicitud y lo entregó tantito antes de Navidad.

Hace poco me habló Jaime para contarme que Falcor se queda a vivir con ellos definitivamente, que no piensa devolverlo. Esas llamadas dan gusto caray... Hay adoptantes que ni siquiera contemplan la posibilidad de "devolver" a un animal que adoptaron, como la familia Chávez que se quedó con Whoopy y la llevaron a vivir a Chihuahua. Y miren que Whoopy hizo todo lo que estuvo en sus patas para buscar que la regresaran, no porque estuviera adisgusto, si no porque como dice Brenda, Whoopy no tiene llenadera. (Cuando les pregunten cuánto tiempo de paseo necesita un perro, háblenle a Brenda que corre todos los días 10Km con Whoopy y llega a su casa a ver qué destrozos hizo después de eso) .

La familia Palafox tiene una granja donde hay cría de conejos. A muchos de los patapirata esto de la crianza y la venta animal nos pone los pelos de punta... pero ninguno de nosotros es vegano. Esta ambibalencia que un día terminará o en la hipocresía o en el veganismo, nos pone a pensar mucho en muchas cosas.

A título personal nunca he creído en el vegetarianismo como una opción moral. Esto es, no creo que sea incorrecto comer carne provenga del animal que provenga. Creo que las dietas son y deben ser una opción de salud, de economía y por lo tanto, de practicidad. Yo dejé de comer puerco luego de que al marido le quitaran la vesícula. Dejé de comer puerco porque se me ocurrió que es una manera de que el marido piense dos veces antes de pedir tacos al pastor cuando vamos a una taquería. Como poca carne de res porque además de ser mucho más dañina que la de cerdo, es más cara y me hace daño. No les explico cómo me hace daño porque me da un poco de verguenza. El pollo nuuuunca me ha gustado. Hay bien poquitas formas de cocinarlo donde me parece que quedó sabroso.

Entonces, vivo bajo varias restricciones: No puerco por ningún motivo (y miren que soy una gran fanática de la comida michoacana); no carne más que en casos especiales, digamos contados y en poca cantidad; no pollo porque ... pues no me gusta. Pescado sí y sólo sí (y aplica para todas las demás carnes muertas) esté cocinado con perfección angélical, con maestría gourmet, con delicia y sabrosura.

Porque si alguien va a morir, que por lo menos muera con honores, cocinado con amor.

Ah, y una aclaración más: si ustedes y yo malaterrizamos en los Andes y se ven en la necesidad de comerse mi trasero, pásenle. Yo no tendré remordimiento alguno de comerme el suyo si yo sobrevivo.

Entonces, ¿dónde está la bronca con el consumo y la venta animal? ¿Por qué no me duele comerme una vaca muerta de manera poco... muerta de manera cruel y sí me requete!#$% que vendan cachorros de gatos, perros, iguanas, ratones, culebras, tortugas...?

Empezando porque no vivimos en China y aquí no comemos perro.. bueno, ya no comemos perro, ni gato, ni nada por el estilo (aunque no me hago tonta y sé que en esta ciudad he comido tacos de perro y hamburguesa de rata). Por que no está en mi cultura. Porque creo que comer es una necesidad y comprar un cachorro "fino, de raza" es vanidad. Y porque si para el 2030 resulta que la historia en The Matrix se volvió realidad (o algo por el estilo pero dibujado más pinche), todos vamos a acabar comiendo de todos.

En el mundo ideal (ese que sale en la televisión y que nosotros los mexicanos veneramos como si fuera de verdad el Primer Mundo) hay criaderos de San Bernardos que "venden" perros como en PataPirata damos en adopción a un animal. La gente tiene que llenar solicitudes, pasar inspecciones, comprobar que puede, quiere y además sabe cómo cuidar a un animal de esos. Reciben visitas programadas y además otras sorpresa y firman un contrato donde si el animal no está siendo tratado de la manera estipulada en el contrato, adiós Beethoven.

Por supuesto no todo es así. También hay fábricas de cachorros y también aplican el pericoapazo a la mitad de Beverly Hills. Y estoy segura que en países menos poderosos pero más sofisticados también pasará, pero en escalas mucho menores.


¿Qué hacer entonces? ¿Comer o no comer? ¿Carnivorear o no carnivorear? ¿El veganismo es una solución al problema de la crueldad animal? No creo... creo que es una opción moral para protestar en contra de la crueldad animal. ¿Consumir carne tiene algún beneficio social? Tampoco... pero concede algunos beneficios de salud.

Los Palafox son una familia que adora a Falcor y cría conejos y los vende. ¿Son buenos o son malos? ¿Son buena opción de familia o son mala opción moral?

Ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre, dice el refrán. Los fanáticos del veganismo y los radicales del calentamiento global afirman que el mudno se está acabando porque la gente consume carne de vaca (mismas que deben reproducirse como conejos y por lo tanto, al haber tantas sus flatulencias producen muchísimo CO2, más que el producido en conjunto por los coches), y porque el consumo de los hidrocarburos acabó con el planeta.

Yo creo que el planeta se fue al carajo (no, no se va ir, ya se fue), porque todos somos una bola de flojos.

Flojos para caminar un par de cuadras, y entonces quisimos caballos con carretas que después se conviertieron en coches que después se convirtieron en trenes en aviones en etcéteras interminables.

Flojos para administrar la riqueza provista en una cosecha y entonces nos inventamos envases plásticos herméticos para conservar y atesorar más y más caducables que invariablemente no consumíamos y cuyos empaques terminaban generando cada vez más basura.

Flojos para bañarnos en 7 minutos y no en 30 como si nos metiéramos en la Cola de Caballo de Monterrey pero con el calentador puesto.

Flojos para cocinar desde pelar la cebolla y cortarla hasta desmenuzar el pollo. Mejor compramos 2 tetrapacks (que por reciclables que sean, son basura), dos cubitos de sopa (que por reciclables que sean, son basura) y un toper de pollo desmenuzado (para la colección de plástico del año... que acabará en la basura).

Todo está terriblemente conectado. El calentamiento global, la sobrepoblación humana, la canina, la felina. Las cacas en la calle y los bazares de cachorros. Los tacos de Pastor y los Pastores Alemanes abandonados en Tlalpan.

Comer o no comer. Quejarse o no quejarse.

lunes 1 de diciembre de 2008

Rápido vs duradero

Cumplí años hace poquito. Como soy un ser poco socialble, no hice fiesta, sólo invité a cenar a 4 de mis amigos más cercanos. En casa, que es un departamento, vivimos el gran Marido, Dagobah, cocker de 4 años, Trashkän de 1 año y 1 mes y Endor, de 7 meses.

Dagobah es muy seriecita, se queda en un sólo lugar, saluda cariñosamente y se regresa a su asiento. Aacini es literal, un adulto joven, así que a toda plática le quiere meter su cuchara, a todo mole le quiere meter el dedo. Compensa siendo muy cariñosa y muy muy entendida. Endor... es un adolescente, y como tal, nos saca de quicio a todos.

A mitad de la cena, uno de mis invitados dice: "María, ¿tendrás un mop?" mientras señala un camino de gotas y chorritos amarillos que salen de la cocina, rodean el comedor y terminan en el pasillo rumbo al baño. Endor tiene cara de Bart Simpson en el capítulo "Yo no fui".

En más o menos 6 meses, Endor dejará de hacerse pipí de esa manera. Seguirá haciendo travesuras y buscará fertilizar la casa o la banqueta por razones de jerarquía, no por nervios, no por que se emocionó mientras caminaba. Cuando Dagobah llegó a la casa, no sabíamos si tenía 4 o 6 meses, estaba toda flacucha y pos ni cómo averiguar. Volteó macetas, se orinó en todos los lugares posibles y hasta en los que parecía imposibles. Aacini también pasó por ahí...

Aquel dicho con el que los mayores consuelan a los hijos se aplica a los perros domesticados con una precisión incólume: La juventud, es una enfermedad que se quita con los años.

Eventualmente todos mis cuadrúpedos hijos serán adultos y no andarán poniéndome en vergüenza en las reuniones, mientras, queda esperar, ser paciente, firme en los regaños, medida con los premios, generosa con las medidas de salud y con el estudio. Igual que hacen los papás humanos.

lunes 29 de septiembre de 2008

"Me duele mucho, pero..."

En las últimas dos semanas los PataPirata hemos recibido muy malas noticias. Pasamos de una racha excelente a una que no estamos seguros que sea abiertamente mala, pero buena no es.

La vida PataPirata y la vida personal se nos ha complicado a todos y una de las estocadas mayores sucedió cuando hace 2 semanas un servidor público, escogió servirle a un sólo ciudadano, en vez de a muchos ciudadanos. Por la acusación de una vecina en Polanco que argumentaba organizábamos peleas de perros, nos pidieron "amablemente" que nos retiráramos. La alternativa ofrecida fue: "Pueden venir y reunirse con sus perros, pero no pueden entrenar, no puede haber un entrenador". Eso es como decir: pueden venir aquí a practicar artes marciales o box, pero no pueden traer guantes ni protección, ni casco.

Después de esa estocada, de la cual nos estamos defendiendo legalmente, vinieron tres más que no sabemos cómo recibir.

La primera es que el foster de Mateo no se aparece, no sabemos nada de él y no tenemos ni idea de cómo están. La segunda, que Lula, nuestra Trashkän Hound, quien había recibido la solicitud más amorosa jamás recibida, necesita buscar otra familia porque la que la pidió en adopción nomás no se adapta a que ladre y muerda cosas cuando se queda sola.

Y la tercera, que Chilis, la cosa más dulce del universo, la más pequeña de todos los PataPiratas dados en adopción, tampoco tiene casa ya.

De la primera estocada uno se defiende como nos defendemos todos los chilangos cuando un policía corrupto quiere sacar ventaja de su posición como "servidor público". En el parque todos los asistentes cuestionamos al señor Eduardo López, encomendado con la misión de corrernos. Y días más tarde, Valentina y su servidora acudimos a la delegación a tramitar cuanto permiso fuera necesario, aunque meses antes nos aseguraron que no hacían falta.

De la segunda estocada, Diana, Vale y yo fuimos a visitar a la familia de Lula con ánimo de atender sus quejas, con esperanza de que fueran problemas fáciles de resolver. Y sí, todos aparentaban que sólo hacía falta cambiar de hábitos, hasta que sentimos que Lula no estaba feliz ahí. Ahora, sólo esperamos que la adopción de Padme sea un éxito para que Lula pueda volver a su hogar temporal y esperar a que otra familia le dé lo que está buscando.

El caso de Chilis es similar. Solicitante espera una cosa específica. Chilis, como buen ser vivo, dispone otra, la que sea necesaria en ese momento. Solicitante no se siente agusto con eso. Solicitante regresa a Chilis.

¿Cuántas veces han pensado en regalar a sus perros o gatos? ¿Cuántas veces han pensado que "la situación es insostenible", que "ya no puedo más con las travesuras"?

Cuando yo era chica, hablo de cuando tenía 4 o 5 años máximo, mi papá fumaba pipa y yo pasaba ratos largos sola, en el patio de enfrente que estaba techado y tenía una especie de chapoteadero tapizado con pasto artificial, muchos cojines y una tele. Un día, no sé ni por qué, se me ocurrió prender la pipa y fumar, y darle de fumar a mis amigas del kinder.

No sé cómo me castigaron, no lo recuerdo, pero sé que no por que prendí un cigarro, y después me comí las rosas del patio, y me negué a ir al kinder varias semanas, y cuando no quise compartir mis juguetes con mis sobrinos me regresaron... ¿A dónde me iban a regresar?

¿Creen que si nosotros tuviéramos un lugar, otra familia, donde nos pudieran regresar... nos hubieran regresado?

Todas las familias hacemos el intento por llevarnos bien los unos con los otros. Cuando no lo hacemos, nos salimos de esa casa, nos buscamos otra. Cuando de nosotros depende un ser vivo, como un niño de 3 a 12 años, o un perro o un gato, o un anciano enfermo... nos lo llevamos con nosotros.

Los perros de PataPirata, los gatos de PataPirata, están buscando familia. FAMILIA. Que al igual que la tuya, no los abandone o los regrese cuando no se portan como lo tenían planeado.

Mi marido me preguntó: ¿que no vieron la solicitud? ¿qué no se veía que esto iba a salir mal? No sé... Creo que en uno de los casos sí, creo que siempre hay responsables en los dos lados de un pleito.

Tres estocadas graves en las últimas semanas. De todas hemos aprendido. De todas saldremos más fuertes. Humanos y animales. No hay resultados perfectos, pero hay errores inmejorables.

lunes 8 de septiembre de 2008

El perro de mis sueños


Hace muchos años, cuando estudiaba literatura, una compañera me regaló una imagen brutal por honesta e incuestionable. Escribió un cuento sobre un matrimonio que después de 20 años no tiene nada en común, no hay un sólo lazo de lo que los había unido y lo único que queda entre los dos, es una foto en la sala, del día de la boda. Ella se ve feliz y él también. Están perfectamente bien vestidos y el día es soleado. Su matrimonio fue lo que esperaba, sólo en una foto.

Hay millones de casas así. Millones de esas fotos.

La industria de los recuerdos hace que los seres humanos aspiremos a la realidad del momento, a esa que se capta en menos de un segundo por una cámra y queda inmortalizada por años. 100, decían los fotógrafos de antes, cuando las fotos se imprimían en una cámara de luz... más de 100 ahora que se imprimen en máquinas conectadas a una computadora.

Pero en esos 100 años, ¿qué pasa con la gente de esas fotos?

Cuando tenía menos de 5 años, en mi casa vivía un perro. Perra, Maxi. Creo que era un Spintzer. La recuerdo muy vagamente. Hay una foto de ella cargada por mí. Sé que no la cuidé, sé que tenía 5 años y que mis padres se divorciaron después, y que nos cambiamos de casa. Sé que un día en mi adolescencia le pregunté a mi mamá por Maxi y me dijo una historia rarísima, de esas que se presiente son mentiras. Algo sobre mi abuela, un posible accidente.

Después quise un gato, y lo conseguí gracias a una amiga que tenía cachorros de su gata. Mi madre me dijo ya que lo tenía, que no podía vivir en la casa. Con mis 14 años me vi en la necesidad de hacer lo que todo mundo cree que es correcto: deshacerme de mi Lennon y llevarlo a una veterinaria donde alguien lo vendería a quien pagara por él, no a quien lo quisiera.

No hay fotos de Lennon. No dio tiempo. El recuerdo de Maxi vive eternizado en dos fotos verdaderamente lindas... pero su historia, asumo, supongo ahora a mis 32, que no fue así.

De mis otros hijos, Kika (q.e.p.d), Dagobah, Aacini y Endor, hay más fotos que de mí de niña. Pero también hay otros recuerdos eternizados: la caja del archivero enmarcada en mordidas, el sillón clavadito de dientes de bebé. Manchas en los tapetes de distintas muestras biológicas. Zapatos destruidos. Juguetes babeados y enmugrados al punto del asco... pero que uno no debe lavar.

¿De esas cosas no se toman fotos verdad? ¿De las cacas a la mitad del comedor, de los libros destruidos? ¿De los brassieres mordisqueados?

¿Ustedes tienen fotos de cuando eran niños y regresaron batidos del patio? ¿O de cuando le escupieron refresco a la tía que les caía mal? Si las tienen... ¿por qué sus mamás decidieron quedárselos y no regresarlos?

Los matrimonios de fotografía son como los perros y gatos de comerciales de croquetas. Bonitos, iluminados, photoshopeados. Los ojos brillan, parece que el sol calienta al que ve la foto, el pasto no huele a miados y el perro tiene el pelo tan brilloso como cualquier actriz de cine.

Pero la realidad es otra. El perro de tus sueños también se hará caca aunque no soñaste con eso. También hará travesuras que no calculaste en tus horas de ensoñación. También ladrará cuando estás dormido, aunque eso no lo pensaste.

Lo terrible, es que aunque te ilusionaste hasta el punto del berrinche con TENER un perro, no pensaste en ADPTARLO, en ser su familia, y como tal, no renunciar a él como no renunció tu madre, o tu padre, o tu esposa, o tus hijos a ti...

Si el perro de tus sueños también da dolores de cabeza, como dan los hijos adolescentes o los maridos alcohólicos, o las mujeres fodongas... estás listo para adoptar.
Si el perro de tus sueños sólo se ve como en las fotos, juega cuando tú quieres, hace pipí cuando tú le dices para presumirle a tus vecinos lo bien entrenado que está, si corre sólo sin correa y acude a tu llamado como soldado israelí... Te recomiendo que te compres un Tamagotchi, o uno de esos perros que venden en los centros comerciales a los que sólo hay que cambiarles las pilas.

sábado 23 de agosto de 2008

"No means no"

Cuando era chica... no más de 8 años, procuraba ir al mercado con mi mamá porque ella siempre escogía la fruta más firme, la que no tenía golpes, la que no se había pasado de madura. Lo mismo con las verduras... Y a mí me quedaba una angustia espantosa por la fea, la mayugada, la que nadie quiere, la que todo mundo ignora en el montón.

20 años después, sigo buscando en los jitomates, el que está más mayugadito, el que tiene un golpe. En las calabazas la que aunque tiene amarillitos se salva. Nadie las va a querer. Y si nadie las quiere, acabarán en la basura.

Me pasa eso con casi todo. Nunca me gustó ni lo popular, ni lo que estaba de moda, porque a fuerza eso significaba que algo más estaba siendo ignorado.

Ya he contado que soy humano de tres perros. Y una de ellas, Aacini, es la culpable de que yo haya querido ayudar a los animales... feos, mayugados, que nadie escoge y que acabarán en la basura.

Mis tres perros, marido y yo acabamos de perder al sexto integrante de esta familia. Y aunque nunca pensamos en ser humanos de tanto perro, un día descubrimos que como los hijos que se tienen por accidente, los perros que nacieron para que nosotros fuéramos sus humanos, no iban a preguntar si teníamos tiempo, o si queríamos vivir con ellos.

Así llegó Dagobah, sin buscarla. Así llegó Aacini, apareció un bote de basura ( y gracias a eso nació la raza Trashcan), así llegó Endor, en un correo electrónico.

Hoy conocí a una perra me hizo sentir lo mismo que sentí con ellos tres cuando los vi por primera vez. Se llama Buba. Tiene 4 meses. Y es la copia calca de Aacini. Y la vi y no pude evitar cargarla y comérmela a besos.

Yo hago las fotos en PataPirata y no es que me salgan bien, es que tomo muchas. Y de las 200 que tomo, 4 me gustan y esas subo. Hoy a Buba le tomé más de 150 fotos, y normalmente hubiera obtenido 2, 3 fotos que me gustaran. Tengo 16.

Y no puedo sacármela de la cabeza.
Y llegué a mi departamento pensando: "Sí cabemos, nos deshacemos del escritorio... de un par de sillones. Sí cabemos".

Y les juro que sí cabemos. Pero si yo dejo que esta presión que siento en el estómago, como una aspiradora que me chupa por dentro, me haga traerme a Buba a mi casa, no estaría escogiendo al jitomate más mayugado. Lo mayugaría por traérmelo.

Verán, a ojos de todos Buba no es nada. No es labrador, no es Pitbull, no es Pastor, no es nada. Es criolla. Y lo dicen con aire de basurita, con aire de verdura pasada, de calabaza con pintos amarillos.

A mis ojos, a ojos de los PataPirata, Buba es igualita a Aacini, pariente de Lula, de Patines. Es Trashcan. Y les juro que así como dicen que todos los Labradores son juguetones y listos, que todos los San Bernardos son buenos para cuidar una casa y amorosos, que todos los Chihuahueños son nervisos, yo sé, como si pudiera leerlo en un libro, que Buba, como Aacini, es excelente guardiana, de mirada expresiva, inteligente al punto del asombro, amorosa como sólo Kika fue.

Yo veo a Buba y sé que será el amor más grande, más leal y más ferviente... y sé que muy pocos verán eso. Sé que muchos no pasarán de ver que es negra, que no se parece a ningún perro de foto de anuncio. Pero traérmela a casa, significa estresar a mis tres perros, reducir su espacio vital, sacrificar calidad y tiempo de juego. Y aunque los perros son animales de jauría y viven más contentos cuando su grupo es grande, mi departamento se niega a crecer.

PataPirata existe porque no hay perro que sea pirata, porque todos los son. Como nosotros. PataPirata existe porque no hay nada en este mundo, ni perro ni gato, ni hombre, ni árbol, ni papel, ni mujer, ni niño, que sea mejor que otro. Pero todos somos únicos.

Espero que los muchos que entienden esto, vean en Buba los 10 a 12 años de amor incondicional, brutal, babeado, abrazado y sabroso que les dará mientras viva. Y espero que lo hagan pronto... porque aunque sé que no debo traerla a mi casa, este hueco que tengo en la panza, no lo tapa ni el pastel de chocolate más grande del mundo.